Al estilo como hay en Puerto Rico y Casta Rica en medio de una profunda crisis en la Fuerza, el gobierno evalúa poner en marcha un controvertido plan para reformar las Fuerzas Armadas y crear una Policía Militar Nacional, un nuevo cuerpo que absorbería parte de las funciones tradicionales de las FF.AA.
El proyecto, aún en fase de borrador, busca optimizar recursos y adecuar la defensa nacional a las nuevas amenazas. Sin embargo, el rumor ya genera fuertes críticas en sectores de la oposición. “Las Fuerzas Armadas no pueden seguir siendo un elefante blanco mientras la gente no puede salir a la calle por la inseguridad”, sostienen quienes defienden la idea.
La creación de la Policía Militar permitiría abaratar costos y obtener un cuerpo con capacidad de realizar tareas de índole militar dentro del territorio, sin necesidad de reformar la Constitución Nacional. Una fuerza con entrenamiento castrense, pero funciones de seguridad interior, patrullaje urbano y control.
Se propone limitar la actuación de las FFAA a la defensa externa y misiones de paz, transfiriendo a la nueva fuerza tareas logísticas, de inteligencia territorial y apoyo a fuerzas de seguridad. En provincias con alta conflictividad social o presencia del narcotráfico, la Policía Militar podría asumir el control operativo.



