La repostera de la coimera Karina Milei más rata imposible: Mientras tiene nombrados ñoquis como su novia, les hace llevar el lácteo a sus empleados que sólo quieren tomarse un café

Hasta el momento, desde el Gobierno nacional no hubo pronunciamientos oficiales respecto a las denuncias realizadas por los trabajadores.

El clima puertas adentro de la Casa Rosada atraviesa momentos de tensión. Trabajadores del edificio presidencial manifestaron su malestar por una serie de medidas internas que, según denuncian, afectan las condiciones cotidianas de quienes cumplen funciones en Balcarce 50.

Uno de los puntos que más polémica generó fue la decisión de exigir que cada empleado lleve su propia leche para consumir café con leche, cortados o lágrimas durante la jornada laboral. La medida quedó reflejada en carteles colocados en distintas dependencias del edificio, donde se recuerda que ese insumo ya no será provisto para el personal.

La ordenanza que enojó a los empleados de Casa de Gobierno

La situación provocó numerosas quejas entre trabajadores de planta permanente y contratados, quienes consideran que la disposición contrasta con los beneficios que continúan teniendo los funcionarios de mayor rango dentro del Gobierno nacional.

Sin embargo, el principal foco de conflicto estaría relacionado con el comedor interno. Según relatan empleados, existen diferencias marcadas entre los menús destinados a funcionarios jerárquicos y los que reciben los trabajadores administrativos.

De acuerdo con los reclamos, parte de las comidas que llegan a los empleados se elaboran utilizando excedentes de los platos preparados para las autoridades, una situación que generó fuertes cuestionamientos dentro del personal.

Además, algunos trabajadores señalaron que las porciones son controladas estrictamente y que deben abonar sus almuerzos, mientras que determinados funcionarios tendrían acceso a servicios diferenciados e incluso gratuitos.

En los últimos días también surgieron críticas por la denominada “Pizza Ratatouille”, un menú que despertó burlas y comentarios irónicos dentro de la sede gubernamental. Según versiones de empleados, la preparación habría sido realizada con verduras sobrantes de comidas anteriores, lo que alimentó aún más el malestar existente.

Las quejas reflejan un creciente descontento entre sectores del personal de la Casa Rosada, que cuestionan la diferencia de trato entre los distintos niveles de la estructura estatal y aseguran que las medidas de ajuste terminan impactando sobre quienes sostienen el funcionamiento diario de la administración pública.

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