El juez González Charvay lo vinculó a maniobras con fotomultas y la VTV, y sostuvo que hubo intentos de ocultar bienes a través de terceros.
El ex ministro de Transporte bonaerense, Jorge D’Onofrio sumó otro revés en la Justicia federal tras quedar procesado por presunto lavado de activos, en una investigación que no solo lo tiene en la mira por las maniobras con las fotomultas y la VTV, sino también por movimientos patrimoniales que el juez consideró difíciles de justificar.
La causa, que se abrió en septiembre del año pasado, apunta a una supuesta estructura armada junto a la concejal de Pilar, Claudia Pombo, donde, según el expediente, distintos actores habrían intervenido para desviar fondos del sistema de multas de tránsito en municipios de la provincia. En ese esquema también aparece el ex director de Fiscalización y Control de la VTV, Facundo Asensio, igualmente procesado, aunque sin el agravante de haber sido funcionario público al momento de los hechos.

Uno de los ejes del expediente es la compra de una camioneta Audi Q8 qué Asensio registró a su nombre en octubre de 2023 por 30 millones de pesos, pese a que la póliza de seguro declaraba un valor que superaba los 173 millones. El vehículo, además, tenía como autorizado para manejarlo al propio D’Onofrio, que también figuraba como quien pagaba en Telepase. El juez consideró que entre el valor declarado, el valor asegurado y un contrato de mutuo sin respaldo, se configuraban “indicios de una maniobra destinada a disimular la verdadera titularidad del bien y el origen de los fondos”.
Procesaron y embargaron por $350.000.000 al ex ministro de transporte bonaerense Jorge D’Onofrio, por lavado de dinero agravado. Lo resolvió el juez federal Adrián González Charvay. También fue procesado Facundo Asencio, ex Director de Fiscalización y Control. D'Onofrio está… pic.twitter.com/uLo4KOiAwW
— Mariel Fitz Patrick (@marielfitz) November 20, 2025
Las explicaciones de los imputados no terminaron de convencer al tribunal. D’Onofrio negó ser propietario de la camioneta y dijo: “Una vez que vinieron a comer a casa y salí a probarla, nada más”. También justificó que apareciera pagando el peaje: “Como a mí me quedaba mucho más cerca que a él la estación de Autopistas del Sol donde se entregaba el TAG, pasé yo a retirarlo, lo pagué con mi tarjeta de débito, pero tiene que ver con esa familiaridad que tenemos con Facundo”.
Asensio, por su parte, declaró que había comprado el vehículo con fondos de la venta de un terreno de su familia y reconoció haberle dado la cédula azul al ex ministro. Pero para el juez, esa versión tampoco cierra: consideró que actuó como “interpuesto registral”, una figura típica cuando se busca ocultar la titularidad real de un bien.
La camioneta tuvo otro movimiento llamativo: fue transferida en noviembre de 2024 a Sebastián Eduardo Berterretche, justo el día en que la Cámara Federal de San Martín confirmó que la causa debía seguir en el juzgado de Campana.




