El reemplazo de Wolff, tras fugas en comisarías; fue procesado y sobreseído por represión en el Borda. ¿No había una opción “mejorcita”? ex jefe policial asume en medio de polémica.
Horacio Giménez, ex comisario y jefe de la Policía Metropolitana durante el mandato de Mauricio Macri como jefe de Gobierno porteño, fue elegido por Jorge Macri para ocupar el Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires en reemplazo de Waldo Wolff, quien enfrentó críticas por la evasión de detenidos en comisarías.
Giménez asumió la conducción de “La Metropolitana” el 14 de diciembre de 2011, en un evento en el Instituto Superior de Seguridad Pública, cuando también se sumó la segunda camada de oficiales.
🔴 AHORA I Jorge Macri desplazará a Waldo Wolff del Ministerio de Seguridad en plena campaña y tras la fuga de presos https://t.co/k7DfgFGmh2
— infobae (@infobae) March 3, 2025
Antes integró la Policía Federal, pero optó por cambiar de fuerza atraído por mejores salarios y oportunidades de capacitación. “Cuando decidimos crear una fuerza de seguridad nueva asumimos un compromiso que parecía imposible, pero hoy, una vez más, estamos demostrando que los argentinos podemos”, afirmó Mauricio Macri en aquel acto.
Giménez, por su lado, prometió “respetar y velar por el cumplimiento de los derechos humanos que una policía debe garantizar a todas las personas” y trabajar para que los porteños confiaran en su fuerza.
Sin embargo, dos años después, él y otros funcionarios, incluido Macri, fueron procesados por la represión en el Hospital Borda, donde 50 trabajadores y pacientes resultaron agredidos. En 2016 fue sobreseído, aunque el caso sigue en apelación ante la Corte Suprema.
En la Policía Federal, algunos ex colegas lo apodaban “El Jefe de los Traidores”. En 2009, lo denunciaron por supuestamente ordenar fotografiar y filmar a efectivos interesados en sumarse a la Metropolitana, que luego lideraría.
Previo a su retiro, participó en el Operativo Independencia en Tucumán y en la represión a metalúrgicos en Villa Constitución en 1975. Marginado por Nilda Garré en la Federal, pasó a la Metropolitana a los 59 años.
Sin acusaciones por actos en la dictadura, escaló rangos desde el gobierno de Alfonsín y fue cercano al ex jefe Adrián Pelachi, custodió vicepresidentes y llegó a superintendente antes de su salto a la fuerza porteña. Ahora, Jorge Macri lo designaría en un ministerio bajo presión.



