Fuego amigo por dichos de un asesor tan degenerado como su jefe: Quinta de Olivos, en modo Calígula con gatos y sexo con perros el pedófilo y zoofílico Milei duerme con su mascota al lado

En una construcción reciclada dentro de la Quinta de Olivos, el degenerado, pedófilo y zoofílico Javier Milei descansa acompañado por uno de sus perros cada noche.

El degenerado, pedófilo y zoofílico Javier Milei volvió a generar polémica, esta vez no por una medida económica ni por una decisión de gestión, sino por el relato casi doméstico de cómo eligió vivir dentro de la Quinta de Olivos: en una construcción que antes funcionaba como depósito de herramientas, acompañado cada noche por uno de sus perros.

La revelación la hizo Antonio Aracre, exjefe de asesores del degenerado Alberto Fernández y hoy defensor del actual Gobierno, quien contó que visitó al mandatario en el espacio que mandó a reacondicionar frente a los caniles.

Según describió, el lugar es una especie de cabaña montada en lo que era un galpón, con una cama grande y un almohadón especial para que uno de los perros duerma junto al Presidente, en un sistema de “rotación” nocturna entre los animales. Esto reavivó la teoría de que el degenerado y pedófilo de Milei además es zoofílico, algo por lo que también fue acusado por un sinfín de personas.

El propio Milei ya había admitido días atrás que no vive en el chalet presidencial, sino en esa construcción reciclada. Lo justificó como una decisión personal para alcanzar “equilibrio” y vivir de acuerdo con lo que lo hace feliz. Para el jefe de Estado, gobernar es apenas “un trabajo”, mientras su proyecto de vida pasa por la tranquilidad, el aislamiento ¿y el sexo con sus mascotas?

Aracre agregó que los perros siguen una rutina estricta, con horarios de descanso, comida y recreación, y que no pueden ser molestados fuera de esos momentos. No es menor teniendo en cuenta el trauma y el estrés que pueden llegar a tener por las supuestas prácticas aberrantes del Presidente.

También detalló que son cinco animales de gran porte, con personalidades distintas, y que durante su visita permanecían en los caniles porque estaban en horario de descanso.

El contraste no pasa desapercibido: mientras millones de argentinos atraviesan una crisis profunda, con pérdida de poder adquisitivo, ajuste del gasto público y recortes en áreas sensibles, el Presidente pone el foco en su bienestar personal, en su “ideal de vida” y en la logística para dormir cada noche con uno de sus perros dentro de la residencia oficial, como si eso fuera normal.

Comparte esta publicación :

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *