Para comenzar el año, el presidente formalizó un aumento del 90% para sus funcionarios de alto rango. La medida obtuvo un rechazo inmediato por parte de los gremios.
El presidente Javier Milei emitió el Decreto 931/2025, en el que estipula un aumento salarial del 90% para sus funcionarios de alto rango. Los únicos excluidos de la suba son el propio mandatario y la vicepresidenta Victoria Villarruel. Si bien la decisión ya había sido anticipada por el vocero presidencial, Manuel Adorni, con el nuevo decreto el Gobierno terminó de sellar el incremento de los sueldos, que se encontraban congelados desde la asunción de Milei, a fines de 2023.
La justificación utilizada por el Ejecutivo para avanzar con el aumento se basó en la denominada “crisis heredada” de 2023. Desde el Gobierno señalaron que el contexto económico fue revertido a lo largo de los dos años de gestión. Como argumento, mencionaron los recortes impulsados desde el Ministerio de Desregulación del Estado, con los que eliminaron más de ocho ministerios, 110 secretarías y subsecretarías y 409 direcciones.
AHORA!!
— Rodolfo Aguiar (@rodoaguiar) January 2, 2026
ES OBSCENO EL AUMENTO DEL 90% EN LOS SUELDOS DE LOS FUNCIONARIOS!!
SON UNOS CARADURAS Y SINVERGÜENZAS!!
Para los funcionarios las paritarias no tienen techo. Estamos frente a un SALARIAZO de la patronal en el sector público. Finalmente NO VINIERON A DESTRUIR EL ESTADO,… pic.twitter.com/fjtL7g85JN
Además, repasaron lo que consideran sus principales logros de gestión, entre ellos el mantenimiento del superávit fiscal. También destacaron la desaceleración de la inflación, que se mantiene por debajo del 3% mensual. En ese marco, expresaron que resultaba necesario otorgar un aumento a los funcionarios, al que definieron como “adecuado, competitivo y coherente con las responsabilidades asumidas”.
No obstante, el decreto también establece que, en caso de ser necesario, el Gobierno podría reducir el aumento y retrotraer los salarios al nivel de 2023 si la situación fiscal así lo requiere.
La medida generó un repudio inmediato por parte de los gremios estatales, a los que el Ejecutivo apenas les ofrece incrementos que no superan el 3%. El secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar, se pronunció al respecto: “Se trata de una obscenidad frente a la crisis que está atravesando todo el pueblo argentino. Son unos caraduras y sinvergüenzas”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que quienes llegaron al poder con la promesa de destruir el Estado hoy se están sirviendo de él para vivir. Además, cuestionó con dureza la negativa del Gobierno a mejorar los salarios de los trabajadores estatales: “Para los funcionarios las paritarias no tienen techo. Estamos ante un verdadero salariazo de la patronal en el sector público”, expresó.



