Investigación los curros y entongues de la religión evangélica farsante: Dones divinos y negocios oscuros el nuevo templo a todo lujo de la senadora Nadia Marques de Milei que escandaliza Neuquén

Nadia Márquez no tiene casa propia, según su declaración jurada, a pesar de dirigir junto a su padre, el pastor Hugo Márquez, su marido y su madre un holding empresarial religioso que comprende colegios, medios de comunicación y una iglesia. La legisladora arrastra denuncias por estafas desde hace varios años. Los miembros de la familia están prontos a inaugurar un nuevo templo de 8 mil metros cuadrados en una zona privilegiada de la capital provincial, con una inversión varias veces millonaria. ¿De donde salió el dinero para una obra de semejante envergadura?

Una batería que suena a destiempo, un bajo y una guitarra; cuatro coreutas fervorosos que pretenden cantar a dos voces sin pegarle a una nota; el público que corea con los ojos cerrados, las manos en alto, y todo el caudal de su voz pretende demostrar que la fe es proporcional al volumen. No es un concierto, claro está, es una celebración religiosa que crece en intensidad según pasan los minutos. Fue el domingo 12 de abril. En medio del escenario un pastor -Biblia en mano- arenga a los miles de fieles que están en la sala repleta, algunos de pie, otros sentados sobre sillas metálicas. 

Al primer pastor, al que llaman David le sigue Matías, con la misma rutina. Y a Matías otro más para el cierre: el último es el líder, el más viejo, el más sabio, la estrella de la congregación al que todos escuchan con especial atención reverencial, el pastor Hugo. La banda, ahora, acompaña sus palabras con una suave melodía pringosa y repetitiva de fondo. 

En una inmensa pantalla que cubre todo el fondo una palabra imposible de ignorar por el tamaño de la letra: “Ofrendas”, y los datos de varias cuentas en pesos y en dólares. También está la opción del efectivo, y para eso en el atrio habrá sobres disponibles. Esto se sabe porque el pastor Hugo Márquez se explaya en explicaciones: se precisa dinero para terminar la obra monumental del nuevo templo.

“¡Si usted inaugura una casa nueva no va a andar con muebles viejos! ¡Dios nos llama a ofrendar! ¡Hay que comprar sonido, luz, pantallas! ¡Tenemos que esforzarnos para tener el mejor servicio! Tenemos un sobre nuevo para estas ofrendas, tenemos el del diezmo y ese continúa igual, y preparamos uno para una ofrenda especial a Dios y para el nuevo auditorio ¡El Señor se agrada de nosotros si nosotros somos fieles en el compromiso de esta obra de Dios con el nuevo auditorio! ¡Trae tu ofrenda especial que el Señor ponga en tu corazón!”

Es el momento cúlmine, todos están emocionados. No es poca cosa ser parte del plan de Dios que, en este caso, es la construcción de un mini estadio que se sumará al edificio donde están reunidos, la Iglesia “Jesús es Rey” en la calle Roca al 400 de la capital neuquina y en donde caben más de tres mil asistentes. El templo donde cantan y rezan, el que está en construcción -mas enorme, mas lujoso- son parte del conglomerado de la Asociación Mutualista Evangélica Neuquina (AMEN) que posee, también, un colegio inicial, primario y secundario, medios de comunicación y hasta una supuesta universidad.

A esa especie de holding divino lo dirige el pastor Hugo Márquez; el ex dirigente del PRO y diputado nacional entre 20217 y 2021 hoy reconvertido libertario David Schlereth, que cuando fue diputado entregó un reconocimiento a un ginecólogo que fue llevado a juicio por impedir un aborto legal a una joven violada; la senadora nacional Nadia Márquez -hija de Hugo- y su esposo Matías Riffo, entre otros. Casi una empresa familiar que parece haber prosperado aceleradamente en los últimos dos años, cuando coincidentemente con la llegada de Nadia a Diputados primero y al Senado después, de la mano de Javier Milei.

El gobierno, ACIERA y el avance del movimiento pentecostal en Argentina

Desde la segunda mitad del siglo XX empezó a tejerse la alianza entre el movimiento pentecostal de los Estados Unidos y la derecha política de ese país. La consigna de “América para los americanos” hizo que ese encuentro de voluntades se transforme en acción política directa, especialmente para el sur del continente. 

En la década del 70 el plan fue concreto: a las dictaduras promovidas desde el norte se las afianzó con una andanada de sectas minoritarias y movimientos masivos de origen pentecostal, como un sistema de pinzas que abarque diversos “públicos” y limite el incipiente crecimiento de la corriente de la Teología de la Liberación dentro de la Iglesia Católica, masiva en fieles y poder en el continente hasta entonces. 

Los telepredicadores inundaron las pantallas de televisión y los estadios de fútbol; las iglesias tomaron viejos teatros céntricos pero -y sobre todo- locales barriales en donde un vecino pasaba a ser pastor, un hombre cercano que conocía el pulso del territorio. El discurso permeó desde arriba hacia abajo: la derecha encontró una trinchera masiva donde instalar su apología y encontró en tan diversos sectores sociales una amalgama perfecta que los llevó al triunfo por los votos en el nuevo milenio, en reemplazo de los golpes setentistas. 

En Argentina, hace escasos meses, se realizaron dos eventos en el estadio de Vélez Sarsfield donde se congregaron 40 mil personas en total para escuchar a Franklin Graham, fervoroso trumpista cuyo padre fue uno de los promotores de los golpes de estado de los setenta en América Latina.

Donald Trump, a diferencia de sus predecesores un tanto mas sutiles, se rodeó de pastores y predicadores, y a varios de ellos les concedió también cargos políticos. Cada martes, por caso, oran todos en el Salón Oval, donde imponen sus manos sobre el presidente como bendición. Impostada o no, la religiosidad del gobierno norteamericano tiene sus consecuencias localistas aquí en el Sur: Jair Bolsonaro en Brasil repitió el esquema con el mismo fervor; y los pastores fueron el arma con el que instaló postulados de extrema derecha en sectores populares gracias a los que se mantuvo a flote.

“Las iglesias pentecostales y los pastores brindan una estructura política de apoyos a líderes en ascenso que carecen de apoyo por parte de actores tradicionales o se encuentran en conflicto con los mismos. A cambio, las iglesias reciben distintos beneficios del Estado y su alianza con el poder político”, dice el investigador del Conicet Ariel Goldstein, en el libro “Poder Evangélico. Cómo los grupos religiosos están copando la política en América”.

Desde la llegada al gobierno de Milei esto parece haber quedado claro con solo mencionar un caso: el presidente prácticamente no recorre las provincias -al menos no con la misma asiduidad con la que viaja a Miami-; sin embargo viajó especialmente a Chaco para inaugurar la Iglesia Portal del Cielo, un microestadio cuyo costo de construcción se estima en cincuenta millones de dólares creado por el pastor Jorge Ledesma, el mismo que contó a medios nacionales que Dios convirtió sus pesos en dólares, polvo en oro y plástico en diamantes, solo para que pudiera solventar la construcción del templo en una de las provincias más pobres del país. 

Hasta allí fue Milei para subirse al púlpito y dar una de sus arengas, en una manifestación que desagradó a buena parte de la comunidad evangélica tradicional, mucho más diversa y comprometida con lo social, fundamentalmente aglutinada en la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE), que trabaja desde 1957.

Otra rama se condensa en la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas (ACIERA), creada en 1982, que representa a más de quince mil congregaciones. Si bien es real que desde la organización hubo siempre algunos acercamientos a diversos gobiernos y representantes -por caso se hizo una red de oraciones por la salud de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando fue operada; Mauricio Macri celebró con ellos los 500 años de la Reforma Protestante y Alberto Fernández, cuando fue presidente, contó con su ayuda en operativos durante la pandemia- nunca el apoyo de ACIERA fue tan explícito como con Milei, que les concedió la personería religiosa, se hizo eco de los postulados “pro-vida” y sobre todo les dio un poder hasta entonces ninguneado: el manejo de una caja multimillonaria y su logística a través del Ministerio de Capital Humano, cuando acordó con la entidad que se encargue de la distribución de leche en todo el país.

En el Senado, La Libertad Avanza tiene dos pastoras: la neuquina Nadia Márquez y la jujeña Vilma Bedia. En la Cámara baja, el bloque oficialista cuenta con siete diputados evangélicos: Mónica Becerra, de San Luis; Maira Frías, de Chubut; Miguel Rodríguez y Santiago Pauli, de Tierra del Fuego; Gastón Riesco Soledad Mondaca, de Neuquén; y Celeste Ponce, de Córdoba; Lorena Villaverde, de Río Negro; y Jairo Henoch Guzmán, de Santa Cruz. La lista también incluye a la mendocina Lourdes Arrieta, quien ya no forma parte del oficialismo, pero que supo aprovechar el sello libertario en 2023 para llegar al Congreso.

La interrelación entre el movimiento religioso y la política es tal, que muchas veces sus actores están de los dos lados del mostrador: no solo hay gran cantidad de diputados y senadores evangélicos, sino que en el caso del diputado nacional Walter Ghione, por caso, fue quien designó a través de dos subalternos y desde la Agencia de Prevención de Consumo de Drogas del gobierno de Santa FE (Aprecod) designó mil millones de pesos a la Asociación Civil Preservar, recientemente creada para asistir a personas con consumos problemáticos, organización de su cercanía política y religiosa.

Preservar, creada en diciembre de 2025, no tiene siquiera una dirección o teléfono a donde llamar, ni habilitación municipal. A Aprecod también pertenece el pastor Carlos Cruzado, cuya esposa lidera la asociación “Rocas vivas”, que recibió de Aprecod 924 millones de pesos que administra el contador de la entidad, el suegro del pastor.

Uno de los integrantes de la comisión directiva de ACIERA es Hugo Márquez. El apoyo al proyecto político que representa su hija, y al presidente de la Nación es explícito y constante, tal como puede verse en sus redes sociales y manifestaciones públicas.

¿Quién es Nadia Márquez?

Nadia Judith Márquez nació junto con la democracia, en 1983. Es abogada, escritora, pastora de la Iglesia “Jesús es Rey” de Neuquén y actual senadora por La Libertad Avanza. Se involucró en política, según relató a algunos medios cuando estaba en campaña, por su lucha “pro-vida” en pleno proceso de debate por la sanción de la ley de interrupción voluntaria del embarazo. La realidad es que ya tenía, ella y su familia, un anclaje político concreto en las huestes del PRO: su socio en el pastoreo David Schlereth y su actual asesor en el Senado, Andrés Ros, fueron funcionarios públicos y militantes políticos desde la década pasada.

Embuída de fervor en su campaña antiaborto, en 2018 Nadia decidió invitar al Colegio de su empresa familiar a dos disertantes famosos que avalan su postura: Nicolás Márquez y Agustín Laje, que por entonces trajinaban las rutas argentinas vendiendo sus libros.

Lo que debía ser una charla de intercambio con alumnos de cuarto y quinto año, terminó en un caos donde los dos adultos terminaron insultando a los chicos: “Agustín Laje me dijo que me faltaban cromosomas y que me ponga a estudiar porque era una nena, siendo que el hoy en mi colegio vino y dijo que los travestis se disfrazaban, que el aborto con percha es propaganda para los medios y que los transexuales tenían retraso mental”, escribió en su perfil de X una de las chicas agraviadas por el mediático.

“No me parece sano que las autoridades del colegio permitan que venga un señor a denigrarnos, nosotros sabemos manejarnos en un ámbito de respeto, pero no me gusta que me pasen por encima, la libertad de expresión no te habilita a faltar el respeto y discriminar, expresó una alumna de 5° año tras el episodio.

“Supuestamente podíamos opinar pero no podías ni hablar, te tomaban el pelo, eran sarcásticos y te insultaban”, explicó la joven. Los directivos, lejos de defender a sus alumnos, “se quedaban callados y los miraban con orgullo”, aseguró.

La Directora General de los tres niveles es Silvia Stekar, la madre de la legisladora. A su vez, Riffo, su marido, es profesor de educación física en la misma institución. El colegio tiene cerca de 1800 alumnos y la cuota promedia los 260mil pesos. Sin embargo, los sueldos de todo el personal docente y de los directivos sería pagado en su totalidad por la gobernación provincial.

Finalmente, la escuela AMEN tuvo un sumario por no cumplir con los contenidos de la ley de Educación Sexual Integral (ESI); otro más luego de una notificación de la Defensoría del Niño, la Niña y el Adolescente por la situación de discriminación y maltrato durante la charla de Laje y Márquez y también fue noticia cuando Nadia Márquez obligó a sus alumnos -en el marco de la Feria del Libro- a abandonar una charla sobre una novela de amor entre mujeres.

Acerca del sumario contra el colegio de su congregación por haber invitado a un evento a Márquez y Laje dijo: “Entendí que debía involucrarme porque fue una sanción ideológica. Nos faltaba estar en los lugares de decisión”, y se lanzó a la política de llenoen 2019 fue electa concejal en Neuquén por la Democracia Cristiana. Como concejal no solo instaló su pensamiento desde la banca, también lo hizo en redes sociales, como cuando apoyó al integrante de Gran Hermano conocido como Alfa en sus dichos acerca del sexo y el género, cuando dijo que “hay que estar degenerado de la cabeza” si no se considera que solo deben interactuar “nenes con nenas”. También como el “influencer”, Nadia es antivacunas.

La intención de continuar la carrera política a nivel provincial se le truncó por la vigencia de la ley de “Ficha Limpia” en su territorio.

Sucede que en 2013 fue procesada por “estafa y otras defraudaciones”cuando dirigía una institución educativa muy floja de papeles. Se presentaba como una “universidad” llamada Regency, donde se dictaban algunas carreras como periodismo por las que los alumnos pagaban una cuota mensual abultada. El problema devino cuando algunos de los recibidos presentaron los certificados de la universidad: los títulos eran falsos. Regency, y el Instituto Cristiano Internacional, que también dirigía Márquez, no tenían ninguna habilitación oficial. La causa se resolvió con una probation en 2016, que obligó a Marquez a admitir la responsabilidad del caso para no ir a juicio y cumplir con tareas comunitarias.

Como si no hubiese sido suficiente, Márquez también fue denunciada por “malversación de bienes públicos”. En Neuquén hay un espacio que depende de la Legislatura y se llama “Casa de las Leyes”, destinado a actividades de gobierno públicas y sociales. Sin embargo, allí Nadia Márquez realizó actividades partidarias de campaña, y eventos religiosos que nada tienen que ver con actos de un gobierno al que además no pertenecía. El argumento cuando se vio expuesta fue que ella “no tenía oficinas propias”.

El mayor impulsor de la carrera política de Nadia Márquez es su padre, quien desde siempre tuvo para sí las mismas aspiraciones; por caso supo tejer vínculos estratégicos con el régimen israelí, algo que promueve en sus redes sociales y en las de la Iglesia. En diciembre de 2016 viajó a Tel Aviv para reunirse con el entonces primer ministro Benjamín Netanyahu, a quien describió como “un hombre de fe con valores afines”. 

En 2017 volvió a Israel para invertit miles de dólares en proyectos de forestación. Mantiene, además, una estrecha relación con líderes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel y colabora con Roni Kaplan, asesor para América Latina. Su participación en iniciativas como “Las Huellas del Cielo” “Conexión Israel”, empresa y consultora vinculadas a las Fuerzas de Defensa de Israel, ha consolidado su rol dentro del sionismo evangélico en la región.

La construcción del templo millonario 

Nadia Marquez no tiene casa propia, según se desprende de su declaración jurada, en la que solo notifica la posesión de un automóvil del 2019 que compró con ingresos propios. Sin embargo y a pesar de esa cuasi voto de pobreza, pone todo su empeño, del mismo modo que su marido y sus padres y otros pastores del emprendimiento familiar, en la construcción del nuevo templo neuquino.

La primera etapa de la obra está finalizada y esperan la inauguración completa para octubre, por lo que presionan a los feligreses para que hagan sus aportes. Muchos adjudican algunas concreciones edilicias a la sincronía de Nadia y del pastor David en el Concejo Deliberante y en paralelo, a los alevosos faltantes de materiales de construcción del estado municipal, pero nada de esto derivó en denuncia formal alguna más allá de los correveidiles de turno de pueblo chico. Por el acuerdo de ACIERA con el gobierno nacional la Iglesia de la familia Márquez, además, habría recibido 117 millones de pesos, algo que motivó escraches y denuncias de dirigentes sociales neuquinos.

Cualquier viajero desprevenido que circule por la ruta 22 y mire hacia el oeste, va a poder ver una inmensa cruz que se asoma entre las copas de los añosos árboles. Sobre la calle Lastra casi esquina Bejarano, avanzan a paso redoblado las obras que deberían concluir en octubre, cuando se inaugure el templo más grande de todo Neuquén: “Jesús es Rey”, que pasará a ser la sede central del que ya existe en la calle Roca al 400 y que alberga a más de 4.000 fieles.

La superficie del nuevo mini estadio es de 6000 metros cubiertos, más otros dos mil destinados a estacionamientos, tendrá restaurant y bar en su interior sin contar otros predios adyacentes pergeñados a futuro para actividades deportivas y sociales. “Quisimos hacer un templo de alguna manera emblemático en Neuquén. Muchas veces los templos están ahí, se caen a pedazos. No podemos predicar y hablar de un dios grande si no lo mostramos en todas las cosas”, aseguró el pastor Hugo Márquez a rionegro.com.ar.

Y siguió relatando: “Fueron dos años de un proceso para comprar el terreno, después tuvimos casi un año del anteproyecto y el proyecto, las aprobaciones, los cálculos y finalmente empezamos la construcción”. Además agregó que “ese era un terreno donde habían tres pequeñas construcciones de empresas petroleras y salvamos dos. Una la tuvimos que demoler. Nosotros no somos una empresa que tiramos todo y levantamos, con mucho dolor tuvimos que tirar una. Hay una que la pudimos incorporar al diseño nuevo”.

El terreno está en un punto estratégico de la ciudad porque se conecta con el centro por la Ruta 22 y tiene accesos rápidos. Además, la Estación Terminal de Ómnibus de Neuquén (ETON) está a unos pocos metros de distancia. La base del templo es un su totalidad de hormigón y el techo metálico. Tiene una forma semicircular. “Quisimos hacerlo de esa manera porque a pesar de tener mucha capacidad están todos cerca del centro”, agregó Márquez.

La inversión es varias veces millonaria en dólares y se supone que fue solamente financiada con el aporte de los feligreses, en su mayoría de los sectores más bajos de la comunidad neuquina. Quizá, como en pastor chaqueño que milagrosamente convirtió pesos en dólares, estemos frente a otro fenómeno de rendimiento económico con o sin dinero, no por algo todos son mileistas.



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