El presidente Javier Milei inició una gira en Israel que incluye una cumbre con Benjamin Netanyahu y la firma de acuerdos de cooperación judicial y aérea todo para perseguir a opositores bien de fachos.
El presidente Javier Milei inició este domingo su visita oficial a Israel y lo primero que hizo fue regresar al Muro de los Lamentos, donde oró y se mostró visiblemente emocionado. La imagen, repetida respecto de viajes anteriores, mostró un costado “sensible” del mandatario argentino, que no lo muestra con los argentinos que sufren por su ajuste y su política económica.
Con una campera marrón y la kipá tradicional, Milei permaneció varios minutos en silencio frente al sitio sagrado del judaísmo, en el inicio de una agenda de tres días que combinará actividades institucionales con gestos de fuerte contenido espiritual. Más tarde, será recibido por el primer ministro Benjamin Netanyahu, en uno de los encuentros clave de la jornada.

Sin embargo, la postal contrasta con la situación interna. Mientras el Presidente se muestra conmovido en el exterior, en Argentina persisten las consecuencias de su programa económico, con sectores que advierten por el impacto social de las medidas y la falta de respuestas frente al deterioro de ingresos y el aumento de la tensión política.
La comitiva oficial está integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto a los ministros Pablo Quirno y Juan Bautista Mahiques. El cronograma incluye además audiencias privadas y su participación en actividades por el Día de la Independencia de Israel en el Monte Herzl.
La visita, breve pero intensa, refuerza la relación bilateral con Israel, aunque también vuelve a abrir el debate sobre las prioridades del Gobierno en medio de un escenario económico delicado puertas adentro.



