La investigación por la moneda virtual que salpicó al presidente sumó nuevos datos sobre un jubilado de Tigre que recibió más de un millón de dólares del creador del activo digital. Registros oficiales lo vinculan a sociedades y a la autorización para manejar varios autos de gama media y alta, mientras su domicilio real sigue siendo una incógnita dentro del expediente.
La causa que analiza los movimientos financieros detrás de la criptomoneda $LIBRA volvió a poner el foco en Orlando Rodolfo Mellino, un jubilado de 75 años que recibió más de un millón de dólares en criptomonedas por parte de Hayden Mark Davis, creador del activo digital investigado.
La transferencia ocurrió el 30 de enero de 2025, pocas horas después de que Davis se reuniera con el presidente Javier Milei. Según consta en el expediente, el dinero fue enviado a la cuenta del jubilado y, casi de inmediato, transferido a una tercera billetera digital cuyo titular todavía no fue identificado.
Desde entonces, el rol de Mellino quedó bajo análisis. Los investigadores intentan reconstruir su vínculo con el empresario y su posible participación en la circulación del dinero, en un contexto donde se lo menciona como posible prestanombre dentro del esquema.
ALERTA – HALLAZGO:
— Hugo Alconada Mon (@halconada) March 2, 2026
Caso $LIBRA: peritos oficiales hallaron en el teléfono de Mauricio Novelli borradores del “acuerdo confidencial” entre el presidente Javier Milei y Hayden Davis.https://t.co/2UdVE3RWeM
En los últimos días, un informe de la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad del Automotor sumó nuevos datos. El documento indica que el jubilado está autorizado a conducir cinco vehículos de gama media y alta pertenecientes a Logística Latinoamericana S.R.L., una sociedad en la que figura o figuró como accionista mayoritario.
Entre los autos aparecen un Audi A3 Sportback, una Honda CR-V EXL, un Volkswagen Vento 2.5, una Dodge Journey SE 2.4 y un Volkswagen Passat.
Otro dato que llamó la atención en la causa es su domicilio. Cuando personal de la Dirección de Unidades Operativas Federales de San Isidro fue a buscarlo a la dirección registrada en Tigre para notificarle un embargo sobre sus bienes, comprobó que el lugar no existe.
La comisaria Andrea Espósito informó a la Justicia que “se consultó en la altura 442, donde funciona un bar y no conocen al causante; en la altura 432 funciona un local de hamburguesas y en el local de al lado un local de juegos”. Aun así, el jubilado continúa formalmente sujeto al proceso judicial.
El nombre de Mellino también aparece vinculado a distintas empresas. Documentos comerciales lo señalan como manager de una firma creada en Florida, Estados Unidos, hoy inactiva, y como directivo de ORDI INC., una compañía registrada en California que permanece activa desde 2023.
En esa empresa también figura Diego H. Mellino, quien además está habilitado a conducir los mismos vehículos asociados a Logística Latinoamericana S.R.L.. En la estructura de esa sociedad también aparece Miriam Gladys Mingorance, titular del 10% restante de las acciones y con domicilio fiscal en el barrio porteño de Belgrano.
La situación procesal del jubilado también generó reclamos dentro del expediente. Los abogados Nicolás Gastón Rechanik y Camila Palacin Roitbarg, que representan a dos damnificados, señalaron ante el juzgado de Marcelo Martínez de Giorgi que existe una “anomalía” porque el investigado no declaró un domicilio real.
En su presentación remarcaron que “se ha presentado en las actuaciones sin denunciar domicilio real, incumpliendo una carga procesal elemental” y pidieron que sea intimado a informar su dirección.
Mientras tanto, los movimientos de dinero siguen bajo análisis. Según el fiscal Eduardo Taiano, el millón de dólares enviado por Davis llegó a la cuenta del jubilado 42 minutos después de que Milei publicara en X una foto junto al empresario.
Los análisis de la SIFRAI y la DGRADB detectaron además que entre marzo de 2024 y febrero de 2025 Mellino había recibido desde esa misma billetera digital más de 5,8 millones de dólares, dentro de una red de transferencias que se investiga en Comodoro Py como una posible estafa vinculada al auge y posterior caída de $LIBRA.



