El vuelo a Nueva York en el avión oficial junto a su esposa y la estadía en un hotel de más de tres mil dólares la noche fueron una bomba mediática cuyo estallido no previó. Se sumó el viaje en chárter privado a Punta del Este y un tren de vida que lejos está de una persona que gana poco más de cinco millones de pesos. El “deseo” de que su esposa lo acompañe mientras “se desloma”, la sombra de licitaciones turbias que rondan su gestión como Jefe de Gabinete y llevan su firma y la interna entre Caputo y Karina que puede llevárselo puesto.
Manuel Adorni parece un hombre que vive cansado. Su forma de vestir que se asemeja a la de un bancario, su calvicie temprana, su actitud que fluctúa entre el desdén y el hastío, no lo ubica entre los primeros de la lista cuando uno piensa en el vértigo de una carrera política.
Sin embargo ahí está, llegó a Jefe de Gabinete, uno de los cargos más encumbrados en la estructura del poder, sin que pareciese haber hecho demasiado esfuerzo ni por demasiado tiempo, más allá de los destinados a recorrer el espinel mediático que le dio espacio -algunos dicen que gracias a que pagaba por ello- para instalarse como un opinador ácido contra el kirchnerismo luego de que Cristina Fernández de Kirchner dejó el gobierno.
Adorni no es periodista, aunque se presente como tal: supo escribir en varios medios gráficos vertiendo opiniones más que información, mucho menos investigación. Es que Adorni es en realidad contador; se recibió en la UADE en 2012, cuando tenía ya treinta y dos años y hacía diez que vendía autos en la agencia Renault “Mapemfi”, del barrio de Caballito.
Allí siguió deambulando por el salón de ventas a la caza de un cliente que le provea una comisión hasta 2017, cuando se dio por despedido luego de que la empresa le mandase una carta documento por sus reiteradas inasistencias injustificadas. Manuel, entonces, inició una demanda que no llegó a juicio en donde declaraba que buena parte de su sueldo lo cobraba en negro, y reclamó la regularización de aguinaldos, vacaciones proporcionales y obligaciones de seguridad social correspondientes a la parte no registrada.

La demanda se formalizó el 24 de abril de 2017 ante el Juzgado Nacional del Trabajo N.º 66. Hubo dos audiencias de conciliación: una en junio de 2017, sin acuerdo, y otra el 12 de septiembre de ese año, donde Adorni desistió de la acción luego de un acuerdo de resarcimiento económico con Mapemfi S.A., que fue homologado por la Justicia laboral. Cobró más de sesenta mil dólares.

Desde 2009, cuando aún no se había recibido y estaba casado, con su esposa Bettina Julieta Angeletti tramitó y consiguió una línea de crédito con el Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires con una excelente tasa y financiación en pesos a treinta años, con el que compró el departamento de más de cien metros cubiertos y cochera en Parque Avellaneda, el bien que declara ante la Oficina Anticorrupción, documento que presentó fuera de término.
Además se benefició con la medida del Gobierno de la Ciudad cuando suspendió, por motivos de pandemia, el cobro de las cuotas mensuales del departamento, que retomó recién en 2022. El otro inmueble declarado, que posee en un 50%, es el que junto a su hermano heredó de sus padres, su casa natal platense.

Su indemnización y la compra de su casa fueron producto de dos medidas “populistas” con las que nunca estuvo de acuerdo y que ahora desde el gobierno anularon para los demás. En su última declaración jurada se nota un crecimiento patrimonial: a los departamentos -uno heredado, otro comprado a crédito- y los dos autos -uno para él, un Jeep Compass que compró en 2024, otro de su esposa- sumó una cuenta en dólares en en Estados Unidos con 6.220,43 dólares (un monto muy por debajo del justificable como para abrir, y que le concedan, una cuenta en un banco extranjero), 3.455.000 pesos y 42.500 dólares en una cuenta en el país.
También tiene, como todos, algunas deudas: le debe veinte millones de pesos a Silvia Pais, su madre; y veintitrés millones a Norma Zuccolo, una jubilada de 96 años con quien lo uniría algún tipo de parentesco y que falleció en el último año, por lo que la deuda se trasladó a la sucesión. La suma de ambos préstamos equivalen, en la cotización del momento, a los 42.500 dólares de la cuenta en el país. Declarar que te prestaron plata familiares es la forma más burda de acomodar los números”, expresó un exintegrante de la OA. En la última declaración jurada sumó más deudas: a su contadora Victoria María José Cancio y a Graciela Isabel Molina, todas señoras que le prestan dinero. En un año, incrementó sus deudas en un 178%.

Cuando Adorni llegó al gobierno, algunas cosas parecen haber cambiado en su modesta vida aunque solo gane cinco millones y medio de pesos como sueldo. Con el sweater azul y el pantalón gris sepultado en el baúl de los recuerdos el Jefe de Gabinete, ya sin su calva lustrosa, tendría la capacidad económica -no se sabe si para devolver las deudas con las dos ancianas- pero si como para rentar un vuelo privado hacia Punta del Este, con el que viajó en febrero junto a su familia y pagó casi cuatro mil dólares por tramo.

Lo que también creció es su gasto con tarjetas de crédito, que sacan chispas. En el reporte del Banco Central se confirma que tiene una tarjeta expedida por el Banco de Galicia que cuenta con una extensión para su esposa, Bettina Angeletti, gastaron solo por ese medio un promedio de diez millones mensuales: Bettina, en concreto, gastó con su tarjeta $8.100.000 en enero de 2026; $10.793.000 en diciembre de 2025; $9.425.000 en noviembre de 2025; $9.399.00 en octubre y otros $15.677.000 en septiembre. El crédito otorgado por el banco es de 9 millones, y no mantienen deudas con la entidad.

En 2021, cuando aún no había llegado al gobierno y no tenía implantes capilares, fue parte de este juego junto a su esposa:
El deslomado y el fruto de su esfuerzo
El 14 de mayo de 2025, cuando aún era secretario de Comunicación y Medios, Manuel Adorni lanzó la licitación para contratar un servicio para enviar 36.000.000 de SMS, 600.000.000 de correos electrónicos y 12.000.000 de llamadas de voz automatizadas para ser emitidas en 2026, sin que se especifique con qué contenido, y a quiénes están destinados esos mensajes, El 30 de diciembre de ese año adjudicó la licitación a una de las tres firmas que se presentaron, ATX SA, por $ 3.650.226.300, el equivalente a dos millones y medio de dólares.

El pliego puede verse acá:
Se presentaron tres empresas, ATX SA, Area Tech SA y Movilgate SRL y es aquí donde aparecen las primeras curiosidades: Area Tech comparte sede social con ATX y su presidente es socio del presidente de ATX en otras empresas. El presidente de ATX es Rubén Santiago Ward. El de Area Tech, Pablo Javier Casal. Casal trabajó para Ward hasta 2022 en otra empresa llamada Lugalu SA, radicada en la calle Pedro Chutro de Parque Patricios, en la misma dirección de las sedes sociales de ATX y Area Tech. Además, el director suplente de ATX, Rodrigo Páez Canosa, de profesión filósofo, trabajó en Area Tech, Lugalu y Movilgate.
Ruben Santiago Ward es además uno de los dueños de Exi Group y 5OL, dos financieras que se dedican a comprar pequeñas deudas de bancos y empresas para luego vivir del apriete a los deudores, tal es así que tienen decenas de denuncias por hostigamiento y amenazas -suelen reclamar incluso deudas ya pagadas, que caducaron o que nunca existieron, y llaman a familiares, vecinos y hasta compañeros de trabajo del deudor.
El 29 de diciembre de 2025 salió otro llamado a licitación por otro servicio masivo de envío de veinticuatro millones de mensajes durante todo 2026 con la posibilidad de duplicar la cifra. Menos de un mes después, el 24 de enero y con una celeridad pocas veces vista, se abrieron los sobres de ofertas.

Nuevamente aparecen las mismas empresas: La oferta más baja fue de Movilgate por 936mil dólares, la mitad de lo que ofertó ATX, que ganó la anterior licitación. Por entonces, ATX ofertó 0.045 dólares por SMS enviado, pero en ésta la cifra trepó a 0.076 por el mismo servicio. Para pagar ese casi millón de dólares, Adorni accedió a un préstamo del Banco Mundial, sin que quede claro, nuevamente, qué contenido tendrán esos mensajes y cuál es la base de datos que se usará.
Escondida en otra licitación de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología que depende de Adorni, hay un renglón para contratar un “servicio de envío de correos electrónicos transaccionales”, que en los detalles del pliego son 36.000.000 de mails durante un año.
Las ofertas se abrieron el 2 de febrero y la más baja fue por 857.944 dólares de la de Tsoft Informatica SAS, una sociedad conformada por Aníbal Juan, Laura Iris, Veronica Martha y Pablo Aníbal Bidone.

El pliego puede consultarse aquí: https://comprar.gob.ar/PLIEGO/VistaPreviaPliegoCiudadano.aspx?qs=BQoBkoMoEhz99SR1WlsMl6QcS|REOnAARaHeVq4YwczkezYiaXzHLueNHI82OW11FzYHB3egux|oOKnGtdnyh7SbVr7w0qpsEhBvAj3Rr8Ael2oRcc1suswRTEKAkTC/Zn4Bg3M8Zp4h7pkWv73WgoBoqmpV754e40yiu0iUmqd0dUj9H0aOLA==
La segunda mejor oferta fue la de Tecnosoftware SA, una sociedad conformada por los mismos de Tsoft Informática, Aníbal Juan, Laura Iris, Veronica Martha y Pablo Aníbal Bidone: 999.804 dólares.
O los Bidone son una familia con tan mala memoria que ofertaron dos veces y con distintos valores, o se presentaron con dos empresas diferentes sólo para simular una competencia. Para sumar curiosidades, otras dos firmas cotizaron más alto, 1.229.020 Area Tech SA y 1.638.599,53 ATX SA. las sociedades gemelas de las otras licitaciones.
Estos tres casos se suman a otras licitaciones que están a la espera de la firma de Manuel Adorni: una por “gestión y análisis de datos en tiempo real” por casi cinco millones de dólares; y otra por “servicios de apoyo para la mejora de los sistemas de información” por 1.29.999 dólares. En las dos se presentó una única empresa que jamás había participado previamente de una licitación pública, Proguide SRL, que durante los dos años de gobierno de Milei, sin embargo, se presenta constantemente en diversas compulsas.

Algunas fuentes de Casa Rosada sostienen que detrás de estas empresas y licitaciones no solo podría estar la mano rectora de Adorni. La estructura y método dependería de una alta funcionaria de confianza del Jefe de Gabinete, que curiosamente también dirige una compañía, recientemente creada, de servicios de software y mensajería.
A Manuel Adorni las cuentas no le cierran y él no hace demasiado por salir airoso del asunto: a sus declaraciones acerca del deseo de tener a su esposa cerca mientras se deslomaba trabajando en Nueva York, se le suma algo que no depende en buena medida de él: la puja interna y eterna entre Santiago Caputo y Karina Milei quienes, como en un ajedrez, se van comiendo piezas. Esta vez Manuel Adorni podría ser una de ellas en pos del jaque mate de los contendientes, y se instaló la sospecha de que la difusión del video y los datos del vuelo a Punta del Este podría haber salido de alguno de esos sectores de poder, vinculados a la SIDE. Aunque algunos le atribuyan la maldad a otra golpeada por el bueno de Manuel: la exministra de Seguridad y actual senadora nacional Patricia Bullrich, de aceitados contactos con la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), responsable de la seguridad en los aeropuerto y de la Dirección Nacional de Migraciones.



