La compra de un departamento en Caballito por USD 230.000 dejó expuesta una estructura poco habitual: dos particulares financiaron casi toda la operación. Las acreedoras dicen no conocer al funcionario, mientras la Justicia sigue el rastro del crecimiento patrimonial desde su llegada al Estado.
La adquisición de un departamento en Caballito por parte del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, abrió un frente inesperado que va más allá del monto de la operación. El dato que más ruido genera no es el valor de USD 230.000, sino la forma en que se financió casi en su totalidad, con una hipoteca privada otorgada por dos mujeres jubiladas que, al ser consultadas, negaron conocerlo.
La escritura fue firmada el 18 de noviembre de 2025, apenas dos semanas después de su desembarco en la Jefatura de Gabinete. Desde ese momento, Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, figuran como titulares del inmueble en partes iguales. Se trata de una unidad de casi 200 metros cuadrados, con cochera incluida, ubicada en una zona cotizada de Caballito.

El esquema de la compra quedó registrado en documentos oficiales. Las mismas mujeres que vendieron la propiedad, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, aparecen como prestamistas de una hipoteca por USD 200.000, dividida en partes iguales. En los papeles, eso implica que los compradores habrían aportado solo USD 30.000 al momento de concretar la operación.

Imagen de la planilla que solo tiene la obra social del Pani y cobra la jubilación minina alrededor de $ 450.000

Imagen de constancia de Arca donde figura que no tiene actividad ni registra impuestos acitivos
Cuando fueron contactadas por La Nación, ambas reaccionaron con sorpresa. “No, la verdad que no”, respondió Viegas, una jubilada de 72 años, al ser consultada sobre si conocía a Adorni, antes de cortar la comunicación. Del otro lado, una mujer que atendió el teléfono de Sbabo, de 64 años, sostuvo: “Yo no lo conozco, la verdad que no sé si ella” y evitó profundizar.

Imagen de la otra jubilada que tiene solo la obra social del Pami y cobra alrededor de $ 450.000
El historial del inmueble también suma capas a la trama. Antes de esta operación, había pertenecido al exfutbolista Hugo Alberto Morales, con pasado en Huracán y Lanús. Luego fue adquirido por las dos mujeres en abril de 2025 por USD 200.000 y vendido apenas seis meses después con una suba cercana al 15%.
El registro de la propiedad consigna además un embargo sobre el departamento en 2011, que ya estaba prescripto. El levantamiento se inscribió en febrero de este año, cuando Adorni y Angeletti ya eran los dueños formales del inmueble.
La compra en Caballito no fue un movimiento aislado dentro del patrimonio familiar. El funcionario conserva el departamento de la avenida Asamblea, en Parque Chacabuco, donde vivía antes de asumir. A eso se suma una casa en el country Indio Cua Golf Club, adquirida en noviembre de 2024 y registrada únicamente a nombre de Angeletti.
Los registros oficiales también incluyen otros bienes vinculados al entorno familiar, como un departamento en Parque Avellaneda y una propiedad en Morón, ambos también a nombre de su esposa. En ambas operaciones inmobiliarias intervino la escribana Adriana Nechevenko.
En la previa y frente a los cuestionamientos, Adorni defendió la semana pasada su situación patrimonial. “A mi patrimonio lo construí en los 25 años que estuve en el sector privado; no tengo nada que esconder”, afirmó en una conferencia reciente. Sin embargo, evitó confirmar detalles sobre la propiedad de Caballito. “Lo que no está declarado es porque la declaración jurada no está vencida”, sostuvo.
En ese mismo intercambio, el jefe de Gabinete rechazó profundizar en la operación. “Hay denuncias penales de por medio. Si doy detalles, voy a interferir en esas causas”, dijo. Y ante una consulta puntual, lanzó: “Sos apenas un periodista, no un juez. No tengo por qué responderte. Con mi dinero hago lo que quiero, me lo gané legítimamente”.
La investigación judicial en curso busca determinar si existió enriquecimiento ilícito y cuál fue el origen de los fondos que permitieron expandir su patrimonio desde su llegada al Estado. Cuando asumió como vocero presidencial en diciembre de 2023, había declarado dos inmuebles, un vehículo, depósitos y activos financieros por un total que equivalía a entre USD 20.500 y USD 25.000.
Durante 2024 incorporó una Jeep Compass Sport 2021, mantuvo su vehículo anterior y declaró deudas por unos USD 30.000, además de compromisos por cerca de USD 50.000 con su madre, de 95 años, y otras dos mujeres sin vínculo familiar directo.
Al momento de concretar la compra en Caballito, el funcionario percibía un salario bruto de $3,5 millones mensuales, en un contexto de congelamiento salarial para altos cargos. En enero se aplicó un aumento, aunque el monto final no fue informado oficialmente.



