Judios mafiosos y chorros: La familia Kovalivker de la droguería la Suiza con la sombra de la corrupción y la dádiva ¿pagaron el show de Javier Milei en el Movistar Arena?

La Droguería Suizo Argentina tiene un protagonismo explícito en la causa ANDIS y la familia Kovalivker, dueña de la empresa, podría estar entre los próximos indagados. A este escándalo, que incluyó allanamientos, huidas y dinero a raudales, se suma ahora un testimonio que pone el foco de lleno en el padre Eduardo y su vínculo con el presidente, a quien le habría pagado el espectáculo donde el primer mandatario cantó junto a su banda. La causa investiga el posible delito de dádivas y negociaciones incompatibles con la función pública. Los dichos de una testigo clave.

Fue un lunes. El lunes 6 de octubre de 2025. Un día de trabajo como cualquier otro para millones de argentinos. Sin embargo el presidente de la Nación lejos estaba de trajinar con la economía, los problemas sociales, o alguna cuestión de diplomacia internacional que comprenden su agenda cotidiana; su desvelo y ansiedad -durante esa jornada y muchas anteriores- tenían un motivo personal: el show que esa noche daría en el Movistar Arena, un recorrido por sus canciones favoritas interpretadas por él y acompañado por la “Banda Presidencial”, un rejunte de diputados, funcionarios y amigos que lidian con la música como hobby.

Además de cantar y bailar como un rockstar, la presentación tenía también otro motivo: presentar su último libro titulado “La construcción del milagro”, editado por “Hojas del Sur” que, también y según la información oficial del momento, era la empresa editorial encargada del costo del show en el micro estadio con capacidad para quince mil personas. A las 20.30 la sala estaba colmada de público con acceso gratuito y algunos grupos de militantes permanecían en la calle; muchos de ellos habían llegado en micros desde el conurbano y de localidades más lejanas del país. Con remeras, pancartas e incluso disfraces, los fans voceaban el nombre de su ídolo, Javier Milei, cuando lo vieron entrar entre la muchedumbre, rodeado de patovicas y zarandeado entre sudores. El sueño adolescente del mandatario se hacía realidad. Enormes pantallas reproducían su imagen, columnas de sonido duplicaban la potencia de su voz, las luces recorrían el estadio y se detenían en su estampa. El ambiente era atronador, era una estrella, por fin.

Ensayó mucho tiempo para esa noche, que tuvo también un costo económico. Ciento cincuenta mil dólares habría sido el precio del alquiler que, según fuentes del gobierno, estuvo a cargo de la editorial. No hay una cifra oficial cerrada confirmada públicamente en las notas relevadas, pero sí estimaciones periodísticas y de economistas. Roberto Cachanosky calculó un piso de casi 260.000, incluyendo alquiler del estadio, técnicos y catering, mientras que otra cobertura citó productores que estimaron que un espectáculo de esa escala no saldría de menos de 300.000.

La editorial es una de las tantas independientes que publican y difunden a jóvenes autores y reeditan obras consagradas de bajo coste, y si bien es una industria que nunca fue floreciente más allá de las grandes firmas internacionales, está pasando en los últimos años una crisis que para muchas fue terminal. No parece el caso de “Hojas del Sur” pues su directivo, Andrés Mego, habría podido disponer de esa suma de dólares para destinar a la presentación del libro de Milei. “La construcción del milagro” tiene 600 páginas que refritan en un 50% contenido de los libros anteriores del presidente, incluyendo un mismo capítulo duplicado en dos idiomas, capítulos enteros de otras producciones propias e incluso textos de otros autores levemente modificados con IA, por lo que fue acusado de plagio. Hasta marzo de 2026 la empresa vendió 10mil ejemplares con un precio de tapa de 35mil pesos.

Mego, también organizador de “Derecha Fest”, se hizo públicamente conocido en julio de ese año, cuando entraron ladrones a su casa y le dieron una paliza que le desfiguró buena parte de su rostro. En principio atribuyeron el asalto a cuestiones políticas, con enorme aspaviento de la diputada Lilia Lemoine, pero luego se supo que todo había sido producto de una disputa familiar. Suena un tanto increíble que la editorial dispusiera de semejante capital, que duplica el valor de la casa del empresario, para un acto de presentación de un libro que, con muchísima suerte y tras años de reediciones y ventas, podría trepar por sí mismo a esa cifra remanente de costos (que incluyen la ganancia del autor). ¿De dónde, entonces, salió el dinero?

Libros, canciones, dinero y dádivas: Kovalivker y la sombra de la corrupción

Mientras Milei se sacudía en el escenario al ritmo del cancionero popular argentino más emblemático, con temas como “Demoliendo hoteles”, “El rock del gato”; “Blues del equipaje” y “Dame fuego”, mechaba la música con bravatas políticas y la promoción del libro. La editorial también publica a otros autores, como Nicolás Márquez y Eduardo Kovalivker. Márquez, que también escribió libros en dupla con su inseparable Agustín Laje, es uno de los mayores influyentes en el pensamiento del presidente, y su mano derecha a la hora de estructurar esas ideas en discursos, como el que dio en Davos cuando adjudicó a los homosexuales la perversión de la pedofilia.

Kovalivker, en cambio, tiene otro tipo de relación con Javier Milei, que se conoció públicamente en agosto de 2025, dos meses antes del show del Movistar Arena, cuando estalló el escándalo ANDIS y se supo que el hombre, junto a sus hijos, es el responsable de la Droguería Suizo Argentina, medular en el entramado de negociados de la Agencia Nacional de Discapacidad y proveedora de medicamentos a otras reparticiones del Estado. El empresario, que actualmente reside en Uruguay, junto a sus dos hijos, Jonathan y Emanuel, fueron allanados en el contexto de la investigación y tuvieron algunas actitudes un tanto peculiares, como escapar con dinero en el mismo momento de la llegada de la policía a sus domicilios de un country de zona norte.

Además de millonarios contratos con el Estado, los Kovalivker tienen gustos personales muy exclusivos, como coleccionar autos Porsche y Ferrari valuados en millones de dólares, competir en carreras de coches antiguos y vacacionar en exóticos lugares del mundo. El patriarca, Eduardo, es un aficionado a la poesía y la historia, al punto que publicó cinco libros de poemas, un compilado de cuentos bajo el título “Un granadero guaraní y otros cuentos” y un libro de historia: “Los granaderos de San Martín”, libro editado también por “Huellas del Sur”. Comparte con Milei la admiración por este cuerpo militar que tuvo al prócer como su Gran Capitán, y por esa razón esa noche del 6 de octubre se había programado la participación del empresario en el show, un reconocimiento merecido por haber sido -según propios y extraños- quien puso realmente el dinero para la concreción, donde presentaría también su libro de los Granaderos. No pudo ser.

La fiesta los tomó en medio de algo imprevisto: las denuncias de corrupción que involucran al presidente y al empresario con el desfalco contra las personas con discapacidad. Si bien en diversos medios fuentes cercanas a la trama sostuvieron que el dinero lo puso el farmacéutico, otros en cambio prefirieron poner el foco en Mego, el responsable de la editorial. La razón es fundamental: si Kovalivker puso 150 mil dólares para el recital de rock presidencial, caben diversas figuras penales que puedan llevar a ambos a la justicia, tal como se denunció formalmente en ese tiempo; son los delitos previstos en los arts. 256, 265 y 266 del Código Penal de la Nación, vinculados con la eventual aceptación de dádivas, negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública y exacciones ilegales.

La intervención directa del Presidente de la Nación en un acto político financiado por un tercero particular con intereses empresariales es un delito. La entrega de un beneficio económico cuantioso como el alquiler del Movistar Arena y toda la logística para el show en favor del presidente y  la existencia de posibles compromisos espurios o contraprestaciones indebidas entre un funcionario público y un particular con negocios en sectores regulados por el Estado son cuestiones que fueron.

denunciadas en octubre de 2025 por el abogado Yamil Castro Bianchi y la causa se tramita en el juzgado federal a cargo del doctor Daniel Rafecas.

Que estas acciones las hayan ejecutado a casi dos meses del escándalo de ANDIS, denuncia que no solo dio de lleno en la figura del presidente sino en la del ejecutivo Eduardo Kovalivker quien, a pesar de ello, igual hubiera subido al escenario el espectáculo de rock que habría financiado habla a las claras de una sensación de impunidad que les es común, pues hay una cosa clara: Kovalivker decidió no exponerse abiertamente como un mecenas confeso por una decisión ajena y de último momento, pero sí lo hizo detrás de bambalinas, poniendo el dinero necesario. Mucho de esto se sabe porque como hombre de poder, Eduardo Kovalivker tiene numerosos amigos, y también personal contratado para diversas actividades empresariales, sociales y particulares. Y algunos hablan de más.

Una testigo indiscreta y los audios que ponen en jaque a Kovalivker

“¿Viste que abrieron una causa por lo del Movistar Arena?” Dijo la relacionista pública a una amiga periodista, en una charla telefónica. Quien habla es la encargada de prensa de Eduardo Kovalivker, Florencia Pérez Roldán, una mujer que se dedica a la promoción de sus libros, la organización de eventos, la asistencia de prensa en entrevistas y comunicados del empresario.

Y siguió contando:

“Yo se cuando le dio la plata, no es que me lo contaron. (…) Sé que van a Olivos a través de Márquez porque el que introduce a Mego y toda esta cosa es Nicolás Márquez. Sí, la mejor joyita de todas. 

Nicolás Márquez a mí me contrata, y a Mego,  hace 2 años para el libro de “La revolución que no vieron venir” con Duclós, pero tuve que fumar en pipa a esos dos. Estaba a punto de agarrar una Itaca y matarlos. Ay, sí, sí. No, aparte son machistas, hablan pavadas.”

Aportó también otros detalles:

“Mirá, a mí me dijo L.G. que el Movistar sale cerca de $150,000 dolares. Pero él le dio fácil 70,000. Porque fue antes de que estallara todo este quilombo. ¿Te acordas que a Mego le pegaron, entraron en la casa, esa choza que tiene? Bueno, fue después de eso que le dio la plata para que se arreglara los dientes y pudiera hacer el del Movistar porque le había prometido a Kovalivker que él iba a ir al escenario, Javier lo iba a presentar con su libro de los granaderos. Le encantó. Entonces le dio la plata, después el hijo y yo se lo bajamos de un hondazo. Y después explotó todo.”

La relacionista es explícita al decir que Kovalivker le dio de mínima 70mil dólares a Andrés Mego para el show del Movistar (además de otra suma para el arreglo de sus dientes rotos tras la golpiza de julio de 2025) y que Mego a su vez conoció al presidente a través de Nicolás Márquez, amigo de ambos. En ese punto de la conversación acota algo trascendente: que tanto ella como el hijo de Kovalivker, no se sabe si Emanuel o Jonathan, lo “bajaron de un hondazo” del acto, porque después de darle el dinero “explotó todo”. Lo que explotó fue la Causa ANDIS, que puso a la Droguería Suizo Argentina y a su familia propietaria en el ojo de la tormenta mediática y de la Justicia.

Ella misma cuenta algunos pormenores de cuando se sucedieron los allanamientos en el departamento de Avenida del Libertador del jefe de familia, Eduardo, y en las casas de country de los hijos Emanuel y Jonathan:

“En realidad donde allanaron fue Libertador 444, Y que ahí vive la mujer de Eduardo, Nicole, que nunca se separaron, pero hacen vida separada. Cada uno tiene su casa, su campo, su casa en Punta del Este, etcétera, etcétera. Cuando allanaron ese departamento Nicole estaba en Francia porque la hermana se había roto la cadera. Lo llaman a Emanuel para que abra la puerta de de acá de Libertador. Bueno, no encuentran absolutamente nada. No encontraron la caja de seguridad.”

Y sigue con el relato de los allanamientos, y como actuaron padre e hijos ante tal situación inesperada: “Se fueron y como Jonathan ya había dejado la casa el día anterior, lo llama a Emanuel para que la vaya a ayudar a la policía, que no rompa todo la puerta, etcétera, etcétera. Y Emanuel no tiene mejor idea que sacar la plata que había en la caja fuerte, que eran los 260,000 dólares, porque tenía miedo que hubiera un segundo allanamiento y en vez de dejarlo en su casa y plantarlo en una maceta, se fue directo al country de Jonathan, y ahí es donde lo retienen y le pesquisan el auto. Son tonto y retonto.”

La narración coincide con los sucesos: Es ese dinero que la policía encuentra en el auto de Emanuel, distribuido en diversos sobres, cuando intentaba huir de la casa.

“Y si te cuento otra, pero please, off the record. Eduardo tuvo el mismo miedo porque tenía 50mil dólares en su casa. ¿Qué hizo? Lo llevó a la casa de la hija en una cajita. La hija limpiando, la tiró. Terminaron los tres en el contenedor buscando la cajita con los 50,000 a ese nivel.”

Los Kovalivker estaban claramente nerviosos ante el accionar de la justicia, que no previeron. Los teléfonos les quemaban en las manos: allí estaba almacenada buena parte de la información y de los contactos que podrían llevarlos directo al banquillo de acusados.

“Eduardo a su teléfono lo tiró al río, no… lo tiró al río. Todos esa semana cambiaron cuatro o cinco veces de celulares. Eduardo directamente lo tiró al río. Los hijos son muy estúpidos.”

La mujer no ahorra elogios para los integrantes de la familia con la que compartió no solo labores sino momentos familiares, en su Instagram hay numerosos videos de festejos de cumpleaños compartidos.

“El hijo es muy estúpido, Jonathan. Porque Emanuel el año pasado, hace dos años vendió sus acciones de la droguería a Jonathan porque no le interesa el negocio. Sin cobrar los dividendos. Pero él no integra ni el directorio, no integra nada. Lo que pasa que fue el único boludo que agarraron haciendo las cosas mal. Y doblemente estúpido, la verdad que sí, doblemente estúpido.”

Padre e hijos son coleccionistas de autos de alta gama, antiguos. Cada uno tiene un valor que oscila en los 150mil dólares y los cuentan por docena. Con algunos de ellos Jonathan compite en una categoría automovilística de autos de colección. La RRPP también habla de los autos y de cómo evitan pagar impuestos por ellos:

“… Y esto de los autos que te decía no es que los contrabandean, los entran por Montevideo, los aguantan en Montevideo cuando ya no tienen que pagar impuestos y los pasan a Argentina sin pagar este impuesto. Todos vienen de Italia y Jonathan chocó hace dos años una Ferrari que era de Eduardo y no tuvo arreglo. La Ferrari no se arregla, se le tuvo que comprar otra de Montevideo. Por eso te digo que los periodistas tampoco tienen toda la información como es. Repiten como bobos. Los tienen todos en su chacra, los autos exhibidos así, una cosa impresionante. Emanuel colecciona Porsche. Él (por Eduardo) colecciona Ferrari.”

Novedades de la causa

El abogado Yamil Castro Bianchi presentó una ampliación de denuncia ante el Juzgado Federal N° 3 , aportando información sobre presuntos retornos ilegales vinculados a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). La presentación judicial sostiene que existiría un esquema de beneficios indebidos entre funcionarios públicos y empresarios , destinado a financiar eventos políticos de carácter privado.

La nueva prueba se basa en una investigación periodística que revela la existencia de un audio clave atribuido a Florencia Pérez Roldán. En dicho registro, la mujer relataría en primera persona haber presenciado la entrega de dinero en efectivo para el financiamiento de actos políticos, además de detallar maniobras posteriores para ocultar los fondos y evitar la acción de la justicia.

Ante la gravedad de estos hechos, el denunciante solicitó que se cite a declarar como testigos al periodista Raúl Kollmann y a la propia Pérez Roldán. El objetivo es que la testigo reconozca su voz en el audio y brinde precisiones sobre el origen y destino del dinero, particularmente en relación con un evento realizado en el Movistar Arena.

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La denuncia también alerta sobre un posible delito de encubrimiento y entorpecimiento de la investigación. Según el escrito, se habrían realizado extracciones de urgencia de sumas de USD 270.000 y USD 50.000 ante la inminencia de posibles allanamientos judiciales. Estas acciones tendrían como fin asegurar la impunidad de los involucrados.

Un punto crítico de la presentación es la denuncia sobre la destrucción de pruebas digitales. El documento señala que los implicados habrían descartado dispositivos telefónicos, llegando incluso a “tirarlos al río” para evitar que sean peritados. Por este motivo, se solicitó el secuestro inmediato de cualquier equipo informático, teléfonos y cuentas digitales vinculadas a los sospechosos.

Asimismo, el abogado pidió que se investigue un presunto “aviso previo” de allanamientos proveniente de un tercero. Esta filtración habría permitido a los involucrados anticipar las maniobras de sustracción de evidencia y realizar el cambio reiterado de equipos de comunicación para eludir el rastreo judicial.

Finalmente, el escrito solicita al Juez que dé intervención al Ministerio Público Fiscal para evaluar si estas conductas encuadran en el delito de encubrimiento. La querella insiste en que las medidas deben ser inmediatas, dado el “riesgo concreto, actual y objetivo” de que se pierda evidencia fundamental para el esclarecimiento de la causa.

El llamado de la justicia

Esta semana el fiscal Franco Picardi, que estuvo al frente de la investigación de la causa ANDIS desde el primer minuto, titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nro. 5, y Sergio Leonardo Rodríguez, titular de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), en el marco del caso CFP 3402/2025 -Coirón Nro. 158.564/2025- caratulado “Denunciado: Milei Javier y otros s/defraudación por administración fraudulenta, estafa, asociación ilícita, cohecho, cohecho activo y negociaciones incompatibles” citaron a nueva indagatoria a Diego Spagnuolo y Daniel Garbellini, ambos directivos de ANDIS hoy fuera de la administración pública; a Miguel Ángel Calvete, preso por una causa de facilitación del proxenetismo y quien comandaba el alambique de compras, ventas y retornos de medicamentos; Andrés Arnaudo y Federico Santich, que ya habían prestado declaración; y se suman al expediente los pedidos de indagatorias a empresarios farmacológicos y de empresas de ortopedia mencionados en los cuadernos de Calvete, en chats y adjudicaciones directas o por licitación para proveer a la Agencia Nacional de Discapacidad.

Emilio César Olguin, Evangelina Ileana García, Claudio Alejandro Kahn, Gerardo Raúl Angarami, Oscar Alberto Capello, Guido Capello, Pablo Alejandro Rivero, Martim Goncalo Armella, Hernán Darío Rasmussen, Máximo Ariel Perdiechizi, Osmar Mariano Caballi, Mariano Sagués, Christian Sagués, Vicente Sagués, Lucas Sagués, Humberto Gabriel Maone, Javier Antonio Bernat, Fernando Martín Bernat, Gustavo Bernat, Vicente Vázquez, Nicolás Fabián Piedimonte, Lautaro Britez y Diego Miras Acosta deberán presentarse ante la justicia para explicar su rol en esta trama.

En este pedido de indagatoria aún no aparecen los Kovalivker, pero la periodista Romina Manguel publicó en sus redes sociales, el 9 de abril, que la familia propietaria de la Droguería Suizo Argentina estaba próxima a recibir, también, una citación judicial para ser indagados por la misma causa.

Por lo pronto, el testimonio de la relacionista pública los mete de lleno en el asunto Movistar y con sus dichos certificaría lo que se denunció en octubre de 2025 en el juzgado de Rafecas. ¿La llamarán a declarar?

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